4 ventajas de contratar un servidor administrado

servidores-administrados

Qué es un servidor administrado

Cuando un sitio web logra cierta cantidad de visitas, simultáneas o diarias, y el alojamiento compartido se queda corto, migrar a un servidor dedicado que ofrezca los recursos suficientes es la solución más lógica.

Sin embargo, cuando se contrata un hosting dedicado estándar, lo que se está reservando es una máquina, y, como tal, hacen falta ciertos conocimientos técnicos para poder operarla eficazmente. En efecto, por lo general el proveedor de hosting entrega una dirección IP, el usuario «root» y la contraseña que permite conectarse al terminal correspondiente; pero, a menos que se tenga experiencia de administración con Linux, la gestión del servidor/máquina puede convertirse en un trabajo en sí misma.

En este sentido, existen dos formas de proceder:

1. Contratar a un administrador de sistemas. Alguien que se ocupe de mantener tanto software como hardware al día y resolver problemas.

2. Contratar un servidor administrado. Se trata una modalidad de hosting que se podría considerar una extensión del alojamiento dedicado, en el sentido de que además de disponer de todos los recursos del servidor, se delega el mantenimiento y la gestión diaria al proveedor (como sucede en los hosting compartidos).

Existen varios «grados» de administración, pero muchas empresas ofrecen los siguientes servicios como parte de sus servidores dedicados gestionados:

•    Monitorización: los servidores se revisan para detectar irregularidades o posibles fallos, lo que puede evitar problemas mayores o caídas del servicio.
•    Seguridad: además de medidas de seguridad físicas en el centro de datos, se incluye la detección de virus, filtrado de correo no deseado, configuración del cortafuegos y actualizaciones del sistema operativo.
•    Configuración y mantenimiento: el servidor se configura a medida del cliente, con las aplicaciones y los parámetros deseados, y se realizan las tareas necesarias para que la plataforma funcione sin problemas.
•    Ayuda: uno de los puntos más atractivos de un servidor dedicado gestionado es poder contar con asistencia especializada si surge un problema.

A quién le conviene un servidor administrado

Existen dos razones principales para contratar un servidor administrado: si no posees los conocimientos técnicos para configurar y aprovechar bien las capacidades del hosting, o si no tienes tiempo de hacerlo.
De hecho, tanto particulares como empresas optan por los servidores gestionados para reducir la cantidad de trabajo informático «manual» que se tiene que realizar en un hosting a fin de mantenerlo en buen estado.

Ventajas de un servidor administrado

Aunque los servicios de hosting administrado resultan más costosos que un hosting no gestionado, las ventajas que ofrecen suelen compensar de otros modos:

1.    Libera a tus informáticos. Si tu empresa emplea a personal informático, podréis utilizar mejor su tiempo en otras tareas específicas a la empresa; además, como el equipo del proveedor de hosting es especialista en servidores, podrá ocuparse más rápida y fácilmente de cualquier problema.

2.    Cuota regular y predecible. Gestionar un hosting por cuenta propia supone cierto coste periódico que, en función de las dificultades que aparezcan, puede incrementar sensiblemente. Dado que el proveedor de alojamiento web está en condiciones de conseguir precios de mayorista tanto en piezas y software, como en el ancho de banda, es probable que un servidor administrado salga más a cuenta si tienes en cuenta los gastos totales.

3.    Seguridad a gran escala. Gracias a la tecnología de los centros de datos, es probable que el proveedor de servicios de hosting web te ofrezca mayor seguridad y potencia.

4.    Vigilancia 24/7. Nunca se sabe cuándo puede surgir un problema; sin embargo, para una pyme suele resultar prohibitivo disponer de personal las 24 h solamente para controlar los servidores. En cambio, contratar un servicio de hosting gestionado las 24 h es mucho más factible.

Si bien tener un servidor administrado implica cierto gasto mensual; pagar un extra suele merecer la pena, ya que permite disponer de los técnicos como y cuando los necesitas.